Archivo de la categoría: Eficiencia Energética

¿Qué es el Passivhaus?

El Passivhaus o Casa Pasiva es un estándar de construcción que busca el edificio de consumo de energía casi nulo.

Sus orígenes se remontan a la Alemania de los años ochenta, y empieza a desarrollar las primeras edificaciones en la década siguiente.

El Passivhaus intenta, desde el diseño, reducir al mínimo la demanda energética del edificio durante su vida útil, sin dejar de lado el consumo, tanto de materiales como de energía, durante el proceso de construcción e, incluso, en el proceso de recuperación.

Los principios básicos del Passivhaus son:

  1. Superaislamiento.
  2. Eliminación de puentes térmicos.
  3. Control de las Infiltraciones.
  4. Ventilación mecánica con recuperación de calor.
  5. Carpinterías exteriores de altas prestaciones.
  6. Optimización de la energía solar y del calor interno.
  7. Modelización energética de ganancias y pérdidas.

El objetivo final de la Casa Pasiva no es otro que lograr viviendas confortables, eficientes y sostenibles, innovadoras pero fáciles de usar.

Passivhaus

Vivienda para Assyce Group proyectada por el arquitecto D. Luis Garrido Mateo en Moraleda de Zafayona, Granada, en 2009. (Foto tomada de http://www.plataforma-pep.org/ )

Para más información:

  • Plataforma Edificación Passivhaus
  • Passivhaus Institut
  • Guía del estándar Passivhaus
  • The International Passive House Association
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El término Cradle to Cradle (C2C).

El término Cradle to Cradle (C2C) literalmente significa “de la cuna a la cuna” y hace mención a un concepto ecológico donde la reducción pasa a un segundo plano y lo importante es la reutilización. En el C2C, todos los materiales utilizados deberían poder reutilizarse sin deterioro en su calidad. Ahonda en la visión de la construcción como un ciclo cerrado, donde el punto de partida sería un diseño que tuviese en cuenta los materiales utilizados y su proceso constructivo.

El origen del Cradle to Cradle es el libro del mismo título escrito por Michael Braungart y William McDonough.

Pensar en el C2C como la Próxima Revolución Industrial puede que sea algo presuntuoso, pero sí es cierto que asumir que la industria puede ser un aliado, y no un enemigo, como aparece en el concepto tradicional de ecología, es una visión mucho más realista y un paso hacia adelante.

Desde 2005 existe un programa de certificación Cradle to Cradle. El programa proporciona pautas para ayudar a las empresas a implementar el marco de C2C, centrado en el uso de materiales reutilizables.

Para saber más:

http://mbdc.com/

El Plan de Gestión Energética en Edificación.

En el Decreto 169/2011, de 31 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de Fomento de las Energías Renovables, el Ahorro y la Eficiencia Energética en Andalucía, se establecen, entre otras cosas, las obligaciones relativas al mantenimiento de las condiciones energéticas de los edificios y sus instalaciones y, especialmente, la obligatoriedad de implementar los Planes de gestión de la energía exigibles a los edificios cuya potencia térmica nominal instalada sea superior a 70 kW, con un ámbito de aplicación para edificios de nueva construcción, con algunas excepciones, y para edificios existentes con superficie útil superior a 1.000m2 y que sean objeto de reformas, también con algunos condicionantes.

El propio decreto define Plan de gestión de la energía de un edificio como el conjunto de acciones técnicas y organizativas encaminadas a conocer la estructura de los consumos energéticos en un edificio, su eficiencia energética y el mantenimiento en el tiempo de ésta, así como las posibilidades de ahorro energético del edificio.

Será exigible durante la vida útil de aquellos edificios incluidos en el ámbito de aplicación, distinguiéndose entre edificios cuya potencia sea inferior a 600 kW y edificios cuya potencia sea igual o superior a 600 kW. Será igualmente exigible a aquellas partes del edificio, tales como garajes, locales comerciales o administrativos, almacenes o que se encuentren diseñadas con independencia del resto del edificio, con consumos energéticos independientes, cuando su potencia térmica nominal instalada alcance los valores indicados.

El Plan de gestión de la energía de un edificio será elaborado por el proyectista del edificio, de la instalación térmica o técnico competente para ello, y se  incorporará al proyecto de ejecución del edificio.

Recogerá, de forma detallada, las medidas organizativas y técnicas que deberán implementarse durante la vida útil del edificio, así como las características del sistema de recogida de datos y los índices energéticos a obtener.

La implementación de los Planes de gestión de la energía requerirá, por parte de la persona o entidad responsable de la gestión del plan, el seguimiento anual de la evolución del consumo de energía de sus instalaciones, con el fin de detectar posibles desviaciones y adoptar las medidas correctoras necesarias.

La gestión del Plan será encomendada a una empresa mantenedora, o a un técnico titulado competente.

La persona o entidad responsable de la gestión del Plan llevará un registro de las actuaciones realizadas y las medidas correctoras adoptadas, que quedarán recogidas en el informe sobre el cumplimiento del Plan de gestión de la energía, según modelo establecido, que será remitido con periodicidad anual al titular del edificio.

Si se detectara una variación de las características determinantes de la calificación energética del edificio respecto de la expresada en su Certificado Energético Andaluz, lo deberá comunicar de forma fehaciente al titular del edificio, así como las razones que motivan dicha variación y las medidas correctoras cuya aplicación estime necesarias, que dispondrá de seis meses para tomar las medidas que correspondan.

Con periodicidad anual, la persona, entidad o comunidad titular del edificio remitirá a la correspondiente Delegación Provincial de la Consejería con competencia en materia de energía el informe sobre el cumplimiento del Plan de gestión de la energía, según modelo establecido.

Edificios con potencia térmica nominal instalada igual o superior a 600 kW

Con el fin de detectar posibles desviaciones y adoptar las medidas correctoras necesarias, la implementación de los Planes de gestión de la energía requerirá por parte del Gestor energético el seguimiento anual de:

a) Los consumos específicos de energía primaria y de energía final (térmica y eléctrica) del edificio y de sus emisiones de CO2.

b) Los indicadores de eficiencia energética del edificio para el año al que se refieren los consumos.

c) El sistema de tarifación y los precios de facturación de la energía.

d) Las mejoras de eficiencia energética detectadas, y todavía no implementadas, agrupadas por su rentabilidad, medida por el período de retorno del capital.

e) Las actuaciones de mantenimiento con incidencia energética realizadas y su conformidad con el Programa de mantenimiento del edificio.

f) Las mejoras de eficiencia energética implementadas en los últimos 5 años. Se deberá indicar, para cada año, la descripción de las mejoras implementadas, los ahorros térmico y eléctrico conseguidos, la inversión realizada, el período de retorno simple y la reducción de emisión de CO2 asociada.

Estos edificios deberán incorporar, antes de su puesta en funcionamiento, un sistema de recogida, almacenamiento y manejo de datos, que incluirá la instrumentación y los programas informáticos necesarios para suministrar, al menos, la siguiente información:

a) Consumos de energía primaria y de energía final (térmica y eléctrica) de los equipos de consumo y emisiones de CO2.

b) Estructura energética segmentada por usos, fuentes de energía y unidades activas.

c) Balances de energía en cada una de las unidades activas y en el conjunto del edificio.

d) Indicadores de eficiencia energética, y calificación energética del edificio.

Sistemas voluntarios de Certificación de Sostenibilidad para Edificación.

Los sistemas voluntarios de Certificación se utilizan para acreditar el cumplimiento de unos criterios de sostenibilidad y eficiencia. Aunque todos tienen la misma finalidad, no todos se rigen por los mismos estándares ni ponderan los aspectos estudiados de la misma manera. Algunos de los más importantes son los siguientes:

LEED.

Método de evaluación estadounidense. LEED es un sistema de evaluación y estándar internacional desarrollado por el US Green Building Council para fomentar el desarrollo de edificaciones basadas en criterios sostenibles y de alta eficiencia. Es la certificación más extendida en el mundo.

Está basado en estándares de construcción norteamericana. Dependiendo de los créditos conseguidos según los criterios de valoración, la certificación final podrá ir desde el Certificado LEED hasta el LEED Platino, pasando por el LEED Bronce, Plata y Oro.

BREEAM.

Método de Evaluación Ambiental del Organismo de Investigación de la Construcción de ran Bretaña (Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology). BREEAM establece el estándar para las mejores prácticas en el diseño sostenible de edificios, construcción y operación y se ha convertido en una de las medidas más completas y reconocidas de desempeño ambiental de un edificio. Es el sistema de certificación más antiguo.

La certificación se mueve entre el BREEAM Aprobado, Bueno, Muy Bueno, Excelente y el BREEAM Excepcional.

DGNB.

Sistema de la Asociación Alemana de la Construcción Sostenible. El certificado de clasificación DGNB prima el desempeño edificio entero en lugar de medidas individuales. Apoyado por el Ministerio Alemás de Construcción y Urbanismo.

El grado de rendimiento se mide en porcentajes y en forma de notas. Dependiendo del cumplimiento de los requisitos establecidos, se otorgarán los certificados DGNB Oro (80% cumplimiento), Plata (65%) o Bronce (50%).

GBC-VERDE.

La Certificación GBC VERDE reconoce la reducción de impacto medioambiental del edificio que se evalúa comparado con un edificio de referencia. El edificio de referencia es siempre un edificio estándar realizado cumpliendo las exigencias mínimas fijadas por las normas y por la práctica común.

Establece un total de 6 Niveles de Certificación, que van desde el 0 al 5 Hojas VERDE, que permiten reconocer de forma diferenciada los méritos medioambientales de cada uno de los proyectos que solicitan la certificación, en función del impacto ambiental evitado por los edificios.

El World Green Building Council (WorldGBC) tiene su sede en Canadá.

PASSIVHAUS.

Certificación de cumplimiento del Standard Passivhaus, basado en limitaciones de demanda energética, estanqueidad al aire y en una demanda de energía primaria total no superior a los 120 kWh/m2a.

Aunque el término Passivehaus no está protegido, el Passive House Institute tiene un servicio de certificación para acreditar el cumplimiento de los estándares Passive. 

MINERGIE. 

De origen suizo, MINERGIE es una marca de sostenibilidad para los edificios nuevos y renovados.

Otros: 

CASBEE.

Con base en Japón, CASBEE es un sistema estructurado para la evaluación de edificios, para una amplia gama de aplicaciones, y que tiene en cuenta las cuestiones y los problemas peculiares de Japón y Asia. 

PROYECTO BRASILIA.

El proyecto Brasilia está impulsado desde el Área de Innovación Tecnológica en la Edificación, de Transferencia de Tecnología La Salle, de Barcelona.

El objetivo final del Proyecto Brasilia es conseguir una marca que califique cualquier tipo de edificación según los pilares de sostenibilidad y tecnología.

Jornada sobre Rehabilitación de Edificios y Eficiencia Energética

Se ha celebrado esta mañana, martes 7 de Junio, martes, en el salón de actos de PROMALAGA (Pol. Ind. Santa Cruz, Málaga) la jornada  Rehabilitación de edificios y eficiencia energética, promovida por la Asociación de Jóvenes Empresarios de Málaga.

La jornada ha girado en torno a la normativa vigente en cuanto a calificación energética, así como otras normativas a tener en cuenta a la hora de iniciar la reforma de un edificio, la presentación de una serie de medidas a tener en cuenta para optimizar el uso de los recursos energéticos en edificios, casos prácticos y ahorros conseguidos. Los ponentes,arquitectos y empresas con amplia experiencia y formación en el sector.

La mañana empezó con la ponencia delarquitectoJuanGoñi, con un repaso a la normativa en cuanto a calificación energética y los métodos de certificación.

A continuación, Pablo García, de Mahatma Arquitectos, lleno de “buen rollito” la sala con la explicación del método de trabajo de su estudio. Terminó con la presentación del grupo Good People, un equipo de profesionales de varias disciplinas (intento evitar la palabra multidisciplinar), cuya primera impresión es que realmente se lo pasan muy bien con su trabajo.

El siguiente ponente fue Pablo Molina, de Anturi Technology. Su ponencia giró en torno a la famosa frase del Barón Kelvin: Lo que no se puede medir, no se puede mejorar; y que no entrecomillo porque estoy seguro de que no es literal (como poco lo diría en inglés).

Pablo Díaz, de la empresa castellonense de ascensores Elca, nos dio a conocer los nuevos motores Gearless, motores síncronos, que comportan importantes ventajas sobre las soluciones asíncronas, mejores rendimientos y consumos energéticos muy reducidos, requiriendo un mantenimiento casi nulo y proporcionando un mayor confort.

Juan Jesús Barranco, de Bahisur, nos explicó el funcionamiento de su empresa de construcción, aportando algunos casos prácticos.

Por último, Guillermo López Casado, de Q-Ark Arquitectos, de forma amena y didáctica, como suele contar las cosas, demostró la importancia del diseño y de la elección de materiales. Desglosó las propiedades de la tierracomprimida (BTC, material al que dedicaremos un post en breve) y expuso uno de los últimos proyectos del estudio (ver fotos) , realizado con cubiertas y muros vegetales.

Perspectiva de fachada y cubierta.

 

Patio

Fotos cedidas por Q-ark Arquitectos (www.quarkarquitectos.es).

 

El Gobierno reduce la velocidad máxima en autovías y autopistas: nuestra experiencia.

A estas alturas, todo el mundo conoce la medida que más revuelo ha levantado, y que se enmarca dentro de un plan de ahorro energético. Según los datos del Gobierno, la reducción de la velocidad máxima en autovías y autopistas de 120 a 110 kilómetros por hora, permitirá un ahorro del 15% en el consumo de gasolina y de un 11% en el de gasoil. En total, según Industria, se estima que las medidas ahorrarán, al precio actual de los combustibles, 1.400 millones de euros en un año por la velocidad y 160 por el aumento del uso de biocarburantes.

En este punto, voy a intentar contar nuestra experiencia.

En 2009, dentro de la implantación del Sistema de Gestión Medioambiental, nos propusimos varios objetivos medioambientales (por cierto, uno de ellos era la creación de éste blog). Estaban, y siguen estando, los típicos de reducción del consumo de papelería, electricidad, agua, reciclaje de consumibles,… y la reducción del consumo medio (lt/100 km) de combustible. En un principio, pensamos en la medición del consumo total, pero nos dimos cuenta de que el consumo total estaba más relacionado con el kilometraje que hacíamos que con el correcto uso del vehículo. Me explico: estaba directamente relacionado con el número de visitas a obra o la lejanía de las mismas, y no con la eficiencia.

Por tanto, para la reducción del consumo medio, adoptamos dos medidas principales. Una primera, reducir el uso urbano del vehículo, donde el consumo medio es superior. Es un uso dedicado principalmente a gestiones administrativas, y restringirlo así a un día por semana como máximo, agrupando todas las tareas para realizarlas conjuntamente.

La segunda, estaba relacionada con el uso extra-urbano, y no es otra que una serie de reglas de conducción eficiente, y entre las que estaba la reducción de la velocidad máxima a 100 km/h.

Las primeras mediciones fueron: en un uso exclusivamente laboral, el consumo medio pasó de 10,2 lt/100 a 9,3, algo menos del 10%. Para situarnos mejor, calculamos el volumen de combustible consumido, y llegamos a la siguiente conclusión. Con un uso (en cantidad de kilómetros) más de tres veces mayor, la repercusión de la reducción del uso urbano fue cuatro veces mayor. De los 5 lts/vehículo que se redujo el consumo de combustible, 4 lts fueron por la restricción del uso urbano en gestiones administrativas, y uno por conducción eficiente.

Posicionándonos a favor de la reducción del límite de velocidad, y la importancia de una conducción eficiente (y segura), incidir en que es imprescindible la mejora de la movilidad urbana para una verdadera reducción en la factura energética: peatonalización de calles, carriles-bici, transporte urbano ágil y, la única medida infalible: no tener que desplazarse, la generalización del uso de internet para las gestiones administrativas.

Nueva Regulación para las Tecnologías Eólicas y Solar Termoeléctricas

El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto que regula el régimen de retribución de la producción de electricidad de las tecnologías eólica y solar termoeléctrica.

La nueva normativa, que fue pactada con ambos sectores el pasado mes de julio, tiene como principal objetivos conseguir ahorros en beneficio de los consumidores y compatibilizar los objetivos de fomento de las energías renovables con los de limitación de los costes de producción de la electricidad para garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico.

La norma supone, asimismo, el refuerzo de la visibilidad y estabilidad de la regulación de estas tecnologías a futuro, y se garantizan las primas y tarifas actuales del Real Decreto 661/2007 a partir de 2013 para las instalaciones en operación y para las incluidas en el pre-registro.

 ENERGÍA EÓLICA

Para las instalaciones de tecnología eólica acogidas al citado Real Decreto de 2007 y aquellas de potencia superior a 50 MW vinculadas a las de régimen especial, para el periodo comprendido entre la fecha de entrada en vigor del presente real decreto y el 31 de diciembre de 2012, se reducen las primas en un 35 por 100.

Desde el 1 de enero de 2013 estas instalaciones recuperarán los valores de las primas, ya que les serán de aplicación las primas fijadas en la Orden ministerial de 2009 por la que se revisan las tarifas y primas de las instalaciones del régimen especial.

ENERGÍA TERMOSOLAR

Se estipula la obligatoriedad de funcionamiento de las instalaciones de tecnología solar termoeléctrica en la opción de tarifa regulada durante su primer año de funcionamiento, es decir, se las excluye de la opción de someterse al régimen de prima.

Asimismo, se ha acordado el retraso en la entrada en operación de las plantas termosolares con respecto a la fecha prevista en la ordenación de los proyectos presentados al pre-registro del Real Decreto-ley 6/2009, lo que provocará un ahorro para el sistema por diferimiento de coste que se estiman en lo siguiente:

Tanto para la producción de energía eólica, como para la termosolar, se limitan las horas equivalentes de funcionamiento con derecho a prima o prima equivalente de las instalaciones, teniendo en cuenta las especificidades de las diferentes tecnologías y lo previsto en el Plan de Energías Renovables 2005-2010 para el cálculo de las rentabilidades de las instalaciones.

Esta disposición no compromete la rentabilidad de las instalaciones existentes y se concibe como una medida racionalizadora del futuro desarrollo de estas tecnologías y también contribuirá a generar ahorros para el sistema eléctrico. Con la aplicación de un límite a las horas con derecho a primas se garantizará que la producción renovable por encima de lo esperada revierte en beneficio de los consumidores.

SISTEMA CANARIO

Dadas las características singulares del sistema eléctrico canario, se ha considerado oportuno establecer un objetivo de potencia de 600 MW para esta Comunidad Autónoma. El régimen económico aplicable será el de tarifa regulada.

Puesto que la energía eólica desplazará a otras energías convencionales, que en Canarias, por su situación, tienen un mayor coste, el ahorro global estimado en los Presupuestos Generales del Estado, que financian este capítulo, es de 31,2 millones de euros a corto plazo, que ascenderán a 89,6 millones de euros al finalizar.