Archivo de la categoría: Control de Ejecución

Decreto 67/2011, que regula el control de calidad de la construcción y obra pública en Andalucía.

El 19 de abril de este 2011, se publicó mediante BOJA el Decreto 67/2011, de 5 de abril, por el que se regula el control de calidad de la construcción y obra pública.

El Decreto incluye los nuevos requisitos para el control de calidad de la construcción y obra pública.

Incide en lo ya estipulado por el Real Decreto 314/2006 (el CTE) en su artículo 6 y en el Anejo con la inclusión del Plan de Control de Calidad en el proyecto:

Artículo 1: (…) En todas las obras de construcción que se lleven a cabo en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía se realizará el plan de control de calidad que, en aplicación de la normativa básica de obligado cumplimiento, en cada caso, resulte pertinente para comprobar su calidad.

En las obras de construcción de iniciativa pública que lleven a cabo las distintas Consejerías y entidades instrumentales de laAdministraciónde la Junta de Andalucía o que se realicen en todo o en parte con financiación directa o indirecta de la misma se realizarán, además, los ensayos, análisis, e informes de los productos y unidades de obra que se determinen en la presente norma así como en las disposiciones que se dicten en desarrollo y ejecución del presente Decreto.

En el artículo 3, se establecen las acciones a desarrollas por la dirección facultativa:

Artículo 3: (…) La dirección facultativa comprobará que los productos, equipos y sistemas corresponden a los especificados en el proyecto, disponen de la documentación exigida, cumplen las características técnicas exigibles en el proyecto, y han sido sometidos a los ensayos y pruebas previstos en el proyecto u ordenados por la dirección de la obra.

Durante la construcción, la dirección facultativa competente controlará la ejecución de cada unidad de obra verificando su replanteo, los materiales que se utilicen, la correcta ejecución y disposición de los elementos constructivos y de las instalaciones, y realizará las verificaciones y demás controles a realizar para comprobar su conformidad con lo indicado en el proyecto, la legislación aplicable, las normas de buena práctica constructiva y las instrucciones de la dirección facultativa. Se comprobará que se han adoptado las medidas necesarias para asegurar la compatibilidad entre los diferentes productos, elementos y sistemas constructivos. En el control de ejecución de la obra se adoptarán los métodos y procedimientos que se contemplen en las evaluaciones técnicas de idoneidad para el uso previsto de productos, equipos y sistemas innovadores.

La novedad viene en el artículo destinado a la obra pública:

Artículo 6: En la obra pública, los ensayos y las verificaciones requeridas se realizarán por laboratorios de ensayos y por entidades de control, legalmente establecidos, que acrediten su capacidad técnica para la prestación de asistencia técnica en la obra, en las condiciones que sean fijadas por el órgano de contratación.

Diferencia por tanto obra pública con el resto de obras de construcción, especificando que en las primeras, los ensayos serán realizados por laboratorios y entidades. No ahonda más, pero si las normativas existentes ya obligan a que los  productos de construcción vengan certificados por entidades o sellos de calidad reconocidos (ver la Directiva 89/106/CEE), los ensayos a los que se refiere este artículo, deben ser los de puesta en servicio de la unidad de obra, léase funcionamiento del saneamiento, estanqueidad de cubiertas y fachadas,…

Estos ensayos deberán incorporarse a la documentación de control, junto con el resto de la que documentación del control de calidad realizado a lo largo de la obra. Esto supone que deberá quedar incluido en el Plan de Control de Calidad, y que, en el momento de elaborar el Presupuesto (en Mediciones), deberán incluirse los ensayos y especificarse que se realizarán por laboratorios de ensayos o entidades de control legalmente establecidos.

Probetas de hormigón.

Ver la disposición:

Decreto 67/2011 Andalucía

 

 

 

 

 

Juntas de hormigonado en losas de cimentación.

Tras un largo periodo inactivo, y es que twitter acaba minando la capacidad para sentarse a escribir textos más largos que una frase, quiero retomar el blog con un tema que está más relacionado con la construcción que con la sostenibilidad, aunque está claro que hay pocas cosas menos sostenibles que las mal ejecutadas.

Si hay una pregunta recurrente en la mayoría de las obras es la siguiente: ¿dónde cortamos el hormigonado de la losa? Sirva este post pues, para responder todas las veces que, a partir de ahora me vuelvan a preguntar la misma cuestión. Ante todo, avisar que esto no es dogma de fe, es más bien fruto de la experiencia.

Lo primero que te dice la EHE-08 es que las juntas de hormigonado se deben tener en cuenta en el proyecto. Por norma general, las juntas que se suelen prever son las estructurales. Pero no son estas a las que me refiero, sino a las necesarias por cuestiones de trabajo, de suministro de hormigón, u otros motivos.

Para realizar juntas que no estuvieran previstas, se debe hacer en la dirección de los esfuerzos máximos. Una vez haya fraguado, se debe limpiar la junta con chorro a presión de aire o agua para garantizar la limpieza de la lechada, hasta quede el árido a la vista. No se deben utilizar nunca productos abrasivos.

Las armaduras deben estar limpias, y prolongadas una longitud suficiente para realizar el empalme respectivo según su diámetro. Hay que ser cuidadosos con las mismas. Si no lo somos, lo normal es que acaben aplastadas por alguna máquina excavadora.

En cuanto al corte, en algunos escritos se recomienda el corte a 45º. La EHE-08 no especifica nada. En mi opinión, no hay nada que justifique el corte a 45º. Más bien, creo que ayuda a debilitar la zona de unión, los cortes son menos limpios y la unión es más defectuosa. En particular, prefiero los cortes rectos o escalonados en la mitad de la sección (a media madera).

Para mejorar la unión, es conveniente utilizar un mortero de reparación predosificado, má conveniente que la lechada de cemento, y cuya resistencia no controlamos.

Para el sellado de las juntas de hormigonado se pueden hacer uso de perfiles hidroexpansivos, con perfiles de caucho expansivo o de bentonita de sodio, que tienen la capacidad de expandirse al contacto con el agua aumentando de volumen, sin que esto llegue a afectar la estructura matriz del polímero y proporciona una buena resistencia al envejecimiento y también su colocación en esquinas complicadas es de forma efectiva.

Para losas con problemas de nivel freático, el CTE exige impermeabilizar las juntas con estos perfiles, pero no contempla nada para los casos que el nivel del agua sea inferior a la cota de apoyo. Los perfiles deberán solapar unos 5 centímetros, y el recubrimiento de hormigón debe de ser de al menos 10 centímetros.

Junta en losa de cimentación.