Nueva etapa

Aprovechando el final de las vacaciones y el comienzo de un nuevo “curso”, queremos empezar desde el blog una nueva etapa, con fuerzas renovadas, nuevas materias, ideas frescas y actuales, encuestas e incluso regalos que esperamos sean de vuestro agrado.

La sostenibilidad, ya no solo de una manera técnica, sino vista como una manera de vivir, será el centro en el que giren nuestros artículos y participaciones.

Estaremos en breve en los próximos días con nuevos artículos.

¡Saludos!

Curro Bombarely.

Anuncios

Andalucía aprueba un plan de choque mediante obras educativas, medioambientales y de vivienda.

El Gobierno andaluz ha aprobado el Plan de Choque por el Empleo en Andalucía, que destinará 200 millones de euros a proyectos de iniciativa pública para paliar los efectos del empeoramiento del mercado laboral. Las acciones previstas se dirigirán a los colectivos más afectados por la crisis, con especial atención a las personas desempleadas de larga duración y con cargas familiares que han agotado las prestaciones económicas. Su desarrollo generará más de 11.100 puestos de trabajo en el próximo año y medio.

El plan tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2013 y estará integrado por tres conjuntos de medidas: obras en centros docentes (100 millones de euros), mejora de infraestructuras en el medio rural (90 millones) y rehabilitación de viviendas (10 millones).

 

El primero de estos bloques supone una ampliación del Plan de Oportunidades Laborales de Andalucía, Plan OLA, que la Junta desarrolla desde septiembre del pasado año en la red de centros educativos públicos y que aumentará en 100 millones de euros su dotación inicial de 200.

En coherencia con estos objetivos, las empresas adjudicatarias deben contratar a personas inscritas como demandantes en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE). En función de los perfiles profesionales solicitados, este organismo facilita candidatos seleccionados entre residentes en los municipios donde se desarrollan los proyectos. Las contrataciones, por un tiempo al menos igual al de la duración de la obra, dan prioridad a desempleados de larga duración con cargas familiares, que no reciben ningún tipo de prestación o subsidio y que no hayan tenido vinculación con la entidad empleadora en los tres meses anteriores a la presentación de la oferta.

Los proyectos se dirigen prioritariamente a la construcción, ampliación y renovación de colegios e institutos en las ocho provincias andaluzas. Las obras de reforma prestan especial atención a la mejora de infraestructuras de tecnologías de la información y la comunicación, la eficiencia energética y la eliminación de barreras arquitectónicas.

 

El segundo bloque del plan aprobado por el Consejo, con 90 millones de euros, se centrará en la generación de ‘empleo verde’ en el medio rural a través de proyectos de mejora de caminos y de infraestructuras forestales y agrarias (40 millones); trabajos de prevención y regeneración (31,45 millones); inversiones en montes (12,95 millones) y mantenimiento, restauración y puesta en valor del patrimonio rural (5,6 millones).

Todas estas iniciativas supondrán la generación de más de 500.000 jornales e incluyen, entre otros trabajos, reforestaciones, regeneraciones de zonas incendiadas, labores preventivas contra el fuego, obras contra la erosión y acciones de conservación de la flora, la fauna, el paisaje y los acuíferos. Los proyectos programados contarán con la cofinanciación del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y se llevarán a cabo fundamentalmente en montes públicos autonómicos y locales, infraestructuras agrarias de titularidad municipal, vías pecuarias deslindadas, entornos periurbanos y fincas sujetas a convenios de colaboración público-privada para conservación de especies y hábitats amenazados.

Los criterios de adjudicación y contratación del personal serán los mismos que los del Plan OLA.

 

El último de los bloques del Plan de Choque tiene como objetivo impulsar la rehabilitación de viviendas con una ampliación de 10 millones de euros para el programa dedicado a este fin en el Plan Concertado de Vivienda y Suelo 2008-2012. Esta dotación, financiada íntegramente por la Junta, permitirá a más de 1.200 familias con recursos económicos limitados emprender obras de mejora en sus viviendas.

Para realizar estos proyectos, la Consejería de Fomento y Vivienda concederá ayudas destinadas a unidades familiares con rentas inferiores a 2,5 veces el IPREM, es decir, 29.929 euros brutos y 18.637 netos. Los incentivos cubren hasta el 50% del coste de la obra, con un tope de 18.000 euros para el presupuesto total, y pueden llegar hasta el 70% en el caso de personas titulares de la Tarjeta  Andalucía Junta65.

Las obras de rehabilitación se iniciarán en un plazo máximo de dos meses desde la fecha de los primeros abonos a los correspondientes ayuntamientos, que actúan como entidades colaboradoras. El periodo de ejecución no deberá superar los seis meses y todos los proyectos habrán de estar finalizados en diciembre de 2013.

 (Fuente: Consejo de Gobierno, 26/07/2012. Junta de Andalucía).

El Centro de Málaga. Reflexiones sobre su desarrollo.

Málaga, primero de abril. Desde las páginas del diario Sur, Enrique Linde, presidente de la Autoridad Portuaria, avisa: “el Centro se saturará pronto”.

En estos días es cuándo se hace más visible el peligro que corre el Centro de Málaga.

Inicio de la primavera, Semana Santa, y cuatro cruceros descargando de golpe más de 8.000 bermudas andantes. No hay quien de un paso en el Centro de Málaga. Podemos pensar que es un hecho puntual. Sería un error. Más bien es una constante.

La peatonalización de Calle Larios supuso el pistoletazo de salida a una progresiva mercantilización del Centro Histórico donde, incluso, se ha dejado atrás el intento de crear en un centro comercial abierto, que reproduciría los mismos estereotipos con los que identificamos cualquier centro comercial del extrarradio, y así poder quitarles un público por entonces en aumento, para convertirse en un parque temático abierto. Una oferta sin competencia en la provincia. Un espacio ficticio, urbanoide, que simula una ciudad, pero donde se han eliminado los aspectos más desagradables.

Las consecuencias que está teniendo este proceso, de más sombras que luces, son varias:

Se ha iniciado un proceso de gentrificación. El Centro ha dejado de ser un barrio. Es un espacio sin vida repleto de figurantes de paso.Los ruidos, la falta de comercios básicos y el exceso de visitantes-usuarios, y se comportan como tales, hacen la vida imposible a los vecinos, que emigran en el momento que se les pone una oportunidad al alcance. Y al perder a su gente, pierde las señas de identidad, sus constantes vitales.

Se ha creado un escenario donde el ciudadano es espectador y decorado a la vez, pero no tiene posibilidades de participar. Un lugar donde el visitante pueda gastarse su dinero en cosas que no le sirven, pero el ciudadano no pueda comprar nada que necesite. No se ha intentando diversificar los usos comerciales. En el Centro no se compra, se consume.

Se ha focalizado en exceso la atención a un número limitado de calles, menospreciando y desperdiciando el resto de la ciudad, para limitar las acciones a un reducido espacio controlable que está siendo incapaz de absorber los resultados del efecto llamada que se ha volcado sobre él.

Pero no todo es negativo. Los esfuerzos que han hecho las distintas administraciones, siempre con vistas a mejorar la oferta turística de la capital, posibilita al ciudadano una serie de opciones que no disponía hasta la fecha. En una década, el Centro ha dejado de ser un barrio decadente para convertirse en el foco de atracción de la ciudad. Se ha impulsado la locomotora más importante de la ciudad. Pero es una maquinaria a punto de reventar.

Es el momento de tomar una serie de decisiones encaminadas a reconducir la situación para poder aprovechar la inercia creada:

La primera medida debería estar encaminada a poner freno a la emigración de los actuales vecinos, adoptando las medidas necesarias para facilitar su vida diaria.

Se hace necesario ampliar los límites del Centro, llevando los efectos económicos al resto de los barrios. Una primera fase en la que se debería integrar calles como Carretería, Victoria o el Ensanche de Heredia, para dar paso posteriormente al resto de los distritos. Mejoras urbanas, peatonalizaciones y la creación de espacios urbanos encaminados a dar una solución de continuidad a calle Larios.

Ayudas para fomentar la revitalización del sector comercial en esas zonas. Favorecer la instalación de nuevas empresas, regulando la diversificación de los usos comerciales, y creando nuevos puntos de atención.

La recuperación del patrimonio histórico. Potenciar la restauración de edificios con algún grado de protección, facilitando su adecuación a usos terciarios. El patrimonio de la ciudad no debe ser sólo un decorado. Debe permitir interactuar con el ciudadano y ser un trampolín para el empresario, poniendo el valor la diferenciación que supone la ubicación en el centro histórico de una ciudad.

Todo encaminado a reanimar sus constantes vitales antes de que fallezca. De éxito.

El término Cradle to Cradle (C2C).

El término Cradle to Cradle (C2C) literalmente significa “de la cuna a la cuna” y hace mención a un concepto ecológico donde la reducción pasa a un segundo plano y lo importante es la reutilización. En el C2C, todos los materiales utilizados deberían poder reutilizarse sin deterioro en su calidad. Ahonda en la visión de la construcción como un ciclo cerrado, donde el punto de partida sería un diseño que tuviese en cuenta los materiales utilizados y su proceso constructivo.

El origen del Cradle to Cradle es el libro del mismo título escrito por Michael Braungart y William McDonough.

Pensar en el C2C como la Próxima Revolución Industrial puede que sea algo presuntuoso, pero sí es cierto que asumir que la industria puede ser un aliado, y no un enemigo, como aparece en el concepto tradicional de ecología, es una visión mucho más realista y un paso hacia adelante.

Desde 2005 existe un programa de certificación Cradle to Cradle. El programa proporciona pautas para ayudar a las empresas a implementar el marco de C2C, centrado en el uso de materiales reutilizables.

Para saber más:

http://mbdc.com/

El Plan de Gestión Energética en Edificación.

En el Decreto 169/2011, de 31 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de Fomento de las Energías Renovables, el Ahorro y la Eficiencia Energética en Andalucía, se establecen, entre otras cosas, las obligaciones relativas al mantenimiento de las condiciones energéticas de los edificios y sus instalaciones y, especialmente, la obligatoriedad de implementar los Planes de gestión de la energía exigibles a los edificios cuya potencia térmica nominal instalada sea superior a 70 kW, con un ámbito de aplicación para edificios de nueva construcción, con algunas excepciones, y para edificios existentes con superficie útil superior a 1.000m2 y que sean objeto de reformas, también con algunos condicionantes.

El propio decreto define Plan de gestión de la energía de un edificio como el conjunto de acciones técnicas y organizativas encaminadas a conocer la estructura de los consumos energéticos en un edificio, su eficiencia energética y el mantenimiento en el tiempo de ésta, así como las posibilidades de ahorro energético del edificio.

Será exigible durante la vida útil de aquellos edificios incluidos en el ámbito de aplicación, distinguiéndose entre edificios cuya potencia sea inferior a 600 kW y edificios cuya potencia sea igual o superior a 600 kW. Será igualmente exigible a aquellas partes del edificio, tales como garajes, locales comerciales o administrativos, almacenes o que se encuentren diseñadas con independencia del resto del edificio, con consumos energéticos independientes, cuando su potencia térmica nominal instalada alcance los valores indicados.

El Plan de gestión de la energía de un edificio será elaborado por el proyectista del edificio, de la instalación térmica o técnico competente para ello, y se  incorporará al proyecto de ejecución del edificio.

Recogerá, de forma detallada, las medidas organizativas y técnicas que deberán implementarse durante la vida útil del edificio, así como las características del sistema de recogida de datos y los índices energéticos a obtener.

La implementación de los Planes de gestión de la energía requerirá, por parte de la persona o entidad responsable de la gestión del plan, el seguimiento anual de la evolución del consumo de energía de sus instalaciones, con el fin de detectar posibles desviaciones y adoptar las medidas correctoras necesarias.

La gestión del Plan será encomendada a una empresa mantenedora, o a un técnico titulado competente.

La persona o entidad responsable de la gestión del Plan llevará un registro de las actuaciones realizadas y las medidas correctoras adoptadas, que quedarán recogidas en el informe sobre el cumplimiento del Plan de gestión de la energía, según modelo establecido, que será remitido con periodicidad anual al titular del edificio.

Si se detectara una variación de las características determinantes de la calificación energética del edificio respecto de la expresada en su Certificado Energético Andaluz, lo deberá comunicar de forma fehaciente al titular del edificio, así como las razones que motivan dicha variación y las medidas correctoras cuya aplicación estime necesarias, que dispondrá de seis meses para tomar las medidas que correspondan.

Con periodicidad anual, la persona, entidad o comunidad titular del edificio remitirá a la correspondiente Delegación Provincial de la Consejería con competencia en materia de energía el informe sobre el cumplimiento del Plan de gestión de la energía, según modelo establecido.

Edificios con potencia térmica nominal instalada igual o superior a 600 kW

Con el fin de detectar posibles desviaciones y adoptar las medidas correctoras necesarias, la implementación de los Planes de gestión de la energía requerirá por parte del Gestor energético el seguimiento anual de:

a) Los consumos específicos de energía primaria y de energía final (térmica y eléctrica) del edificio y de sus emisiones de CO2.

b) Los indicadores de eficiencia energética del edificio para el año al que se refieren los consumos.

c) El sistema de tarifación y los precios de facturación de la energía.

d) Las mejoras de eficiencia energética detectadas, y todavía no implementadas, agrupadas por su rentabilidad, medida por el período de retorno del capital.

e) Las actuaciones de mantenimiento con incidencia energética realizadas y su conformidad con el Programa de mantenimiento del edificio.

f) Las mejoras de eficiencia energética implementadas en los últimos 5 años. Se deberá indicar, para cada año, la descripción de las mejoras implementadas, los ahorros térmico y eléctrico conseguidos, la inversión realizada, el período de retorno simple y la reducción de emisión de CO2 asociada.

Estos edificios deberán incorporar, antes de su puesta en funcionamiento, un sistema de recogida, almacenamiento y manejo de datos, que incluirá la instrumentación y los programas informáticos necesarios para suministrar, al menos, la siguiente información:

a) Consumos de energía primaria y de energía final (térmica y eléctrica) de los equipos de consumo y emisiones de CO2.

b) Estructura energética segmentada por usos, fuentes de energía y unidades activas.

c) Balances de energía en cada una de las unidades activas y en el conjunto del edificio.

d) Indicadores de eficiencia energética, y calificación energética del edificio.

Sistemas voluntarios de Certificación de Sostenibilidad para Edificación.

Los sistemas voluntarios de Certificación se utilizan para acreditar el cumplimiento de unos criterios de sostenibilidad y eficiencia. Aunque todos tienen la misma finalidad, no todos se rigen por los mismos estándares ni ponderan los aspectos estudiados de la misma manera. Algunos de los más importantes son los siguientes:

LEED.

Método de evaluación estadounidense. LEED es un sistema de evaluación y estándar internacional desarrollado por el US Green Building Council para fomentar el desarrollo de edificaciones basadas en criterios sostenibles y de alta eficiencia. Es la certificación más extendida en el mundo.

Está basado en estándares de construcción norteamericana. Dependiendo de los créditos conseguidos según los criterios de valoración, la certificación final podrá ir desde el Certificado LEED hasta el LEED Platino, pasando por el LEED Bronce, Plata y Oro.

BREEAM.

Método de Evaluación Ambiental del Organismo de Investigación de la Construcción de ran Bretaña (Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology). BREEAM establece el estándar para las mejores prácticas en el diseño sostenible de edificios, construcción y operación y se ha convertido en una de las medidas más completas y reconocidas de desempeño ambiental de un edificio. Es el sistema de certificación más antiguo.

La certificación se mueve entre el BREEAM Aprobado, Bueno, Muy Bueno, Excelente y el BREEAM Excepcional.

DGNB.

Sistema de la Asociación Alemana de la Construcción Sostenible. El certificado de clasificación DGNB prima el desempeño edificio entero en lugar de medidas individuales. Apoyado por el Ministerio Alemás de Construcción y Urbanismo.

El grado de rendimiento se mide en porcentajes y en forma de notas. Dependiendo del cumplimiento de los requisitos establecidos, se otorgarán los certificados DGNB Oro (80% cumplimiento), Plata (65%) o Bronce (50%).

GBC-VERDE.

La Certificación GBC VERDE reconoce la reducción de impacto medioambiental del edificio que se evalúa comparado con un edificio de referencia. El edificio de referencia es siempre un edificio estándar realizado cumpliendo las exigencias mínimas fijadas por las normas y por la práctica común.

Establece un total de 6 Niveles de Certificación, que van desde el 0 al 5 Hojas VERDE, que permiten reconocer de forma diferenciada los méritos medioambientales de cada uno de los proyectos que solicitan la certificación, en función del impacto ambiental evitado por los edificios.

El World Green Building Council (WorldGBC) tiene su sede en Canadá.

PASSIVHAUS.

Certificación de cumplimiento del Standard Passivhaus, basado en limitaciones de demanda energética, estanqueidad al aire y en una demanda de energía primaria total no superior a los 120 kWh/m2a.

Aunque el término Passivehaus no está protegido, el Passive House Institute tiene un servicio de certificación para acreditar el cumplimiento de los estándares Passive. 

MINERGIE. 

De origen suizo, MINERGIE es una marca de sostenibilidad para los edificios nuevos y renovados.

Otros: 

CASBEE.

Con base en Japón, CASBEE es un sistema estructurado para la evaluación de edificios, para una amplia gama de aplicaciones, y que tiene en cuenta las cuestiones y los problemas peculiares de Japón y Asia. 

PROYECTO BRASILIA.

El proyecto Brasilia está impulsado desde el Área de Innovación Tecnológica en la Edificación, de Transferencia de Tecnología La Salle, de Barcelona.

El objetivo final del Proyecto Brasilia es conseguir una marca que califique cualquier tipo de edificación según los pilares de sostenibilidad y tecnología.

Nociones de diseño bioclimático de espacios exteriores en climas cálidos.

En zonas cálidas, la relación entre el individuo y el exterior hace necesario tener en cuenta los siguientes factores:

  • Temperatura y humedad.
  • Exposición a la radiación solar.
  • Exposición al viento.
  • Exposición a la lluvia.
  • Contaminación del aire.
  • Contaminación acústica.

Por consiguiente, el diseño deberá estar encaminado a:

  • Reducir la exposición directa del sol
  • Reducir la exposición indirecta (reflejada) del sol.
  • Posibilitar la ventilación natural.

En la formación de las ciudades mediterráneas, la protección a la exposición directa al sol se esto tradicionalmente se conseguía con calles estrechas en las que sus propias edificaciones arrojaban su sombra, permitiendo la evaporación vertical.

Calle de Malta. (Foto Jaime Gómez)

Sin embargo, es en períodos estivales, cuando la radiación solar es cenital, y en calles que no son lo suficientemente estrechas, no se produce el sombreado buscado. Es en ese momento en el que se suele recurrir a toldos, con el riego de impedir entonces la correcta evaporación, dando en situaciones lugar a efectos invernadero.

Con la aparición de los modelos de urbanizaciones actuales, con su diseño de grandes manzanas y bulevares, dando lugar, por otro lado, a plazas de mayores dimensiones, con la necesidad de proporcionar sombra mediante la ejecución de elementos puestos a tal fin, ya sean continuos, como los textiles, o de lamas.

Pérgola metálica.

Los elementos textiles claros dejan pasar la radiación, pero no se calientan excesivamente. Con los oscuros pasa lo contrario.

Cubierta textil en un parque infantil.

La reducción a la exposición de los reflejos solares se consigue mediante cubiertas y con superficies de materiales de colores oscuros, intentando evitar que actúen como acumuladores de calor.

La ventilación natural se favorece mediante el diseño de espacios que aumenten la velocidad y los cambios de dirección del aire

Comentarios sobre sostenibilidad y eficiencia